Las buenas empresas invierten en investigación, desarrollo y calidad para ofrecer productos y servicios cada vez mejores. Sin embargo, a menudo terminan teniendo que disputar el mercado con productos que son el resultado del contrabando, piratería, falsificación y otros actos ilícitos.

Estas prácticas hacen mucho daño. Los productos ilegales no pasan los controles adecuados de calidad y seguridad, lo que pone en riesgo la salud de las personas. Por lo general, se venden en el mercado informal, que no recauda impuestos. Y desalientan a las buenas empresas a invertir en Brasil, lo que dificulta el crecimiento económico y la creación de empleo.

Nuestro trabajo en esta área es intenso e involucra varios proyectos. En asociación con el Foro Nacional contra la Piratería e Ilegalidad (FNCP), coordinamos el Movimiento para la Defensa del Mercado Legal, que reúne a 70 entidades de los sectores empresariales y las autoridades públicas en la lucha contra el contrabando, la falsificación y la adulteración de productos, y en defensa de la propiedad intelectual de las empresas.

El mercado ilegal es un fenómeno mundial y sus tentáculos cruzan fronteras. Por esta razón, también operamos a nivel internacional. Desde 2016, formamos parte, por ejemplo, de la Alianza Latinoamericana contra el Contrabando, ALAC, que reúne a 15 países en la lucha contra el contrabando en América Latina.

Creemos que la defensa del mercado legal es una condición esencial para el desarrollo de Brasil.